Silvana Estrada, emotivo recital en el Metropólitan

Ciudad de México, México. La cantautora veracruzana Silvana Estrada entregó emotivo recital en su tercera y última fecha en el Teatro Metropólitan, dando un viaje por sus éxitos y dedicatoria especial a los migrantes.  

 El cuarteto de cuerdas neoyorkino The Westerlies fue el encargado de calentar los ánimos del recinto en localidades agotadas. Al emerger Silvana Estrada estallaron las emociones a los ritmos de “Dime”, “Carta” y “Marchita”.  

Entre luces tenues y atmósferas bohemias, se entonó “Sabré olvidar” y “Good luck, good night”. Visiblemente contenta, en gratitudes Estrada brindó mensaje por su tercera y última velada en el Metropólitan:

“Muchísimas gracias, estoy muy feliz de estar aquí con toda esta gente detrás de mí, los adoro y los admiro. Estoy muy feliz de trabajar con la gente con la que trabajo y es un honor poder venir aquí y brindarles este show con todo nuestro cariño. Ésta es nuestra última noche, así que tenemos un show muy especial”.

Ante el lleno total en el memorable inmueble del Centro Histórico de esta ciudad como parte de su gira “Vendrán Suaves Lluvias”, adelantó una próxima fecha:

“Yo sé que hay mucha gente que se quedó afuera. Este año eventualmente anunciaremos un lugar donde seguramente cabremos todas, todos y todes”.  

Velozmente brilló “Flores”, dando paso versionando “Clandestino” en honor a Manu Chao, lanzando dedicatoria especial:

“A las mujeres migrantes, a todas las, los, les, mexicanos y latinoamericanos que están ahora en Estados Unidos sufriendo, de verdad lo impensable. Cuando un niño es apresado, ningún país es libre. Así que esto va hasta la frontera”.

Un ambiente de buena vibra imperó de principio a fin. La joven artista confabuló una conexión de infinita comunión con sus fieles, en constantes diálogos, aplausos y coreos haciendo retumbar el recinto, sobrevolando “Como un pájaro”, “Tregua” y “Un rayo de luz”.

Un excelso ensamble de músicos cobijó a Silvana Estrada, en una escenografía sin parafernalias enalteciendo su presencia al son de “No te vayas sin saber”, “Para siempre”, “Ser de ti”, “Se me ocurre”, “Te guardo” y “Al norte”.

En la presentación Estrada reconoció a la organización altruista “Techo”, cuya misión es reunir donativos para reconstruir viviendas afectadas por inundaciones en comunidades de Veracruz.

Dirigió el ocaso afinándose “Brindo”, “Cada día te extraño menos” y “El alma mía”, acompañándose del cantautor y guitarrista sinaloense El David Aguilar.

El finiquito consideró “Lila Alelí” y “Tenías que ser tú”. El cierre dorado fue firmado retomándose “El alma mía”, siendo tocada a los filos del escenario calando los corazones. En reverencias gratitudes Silvana Estrada, su ensamble de músicos y The Westerlies, hicieron resonar clamorosos ecos ensordecedores hasta el último acorde.

¿Dónde estabas, amor, tú dónde estabas,

Cuando decía tu nombre?

Quiero entonces, amor, yo quiero entonces

Borrarme tu mirada.

Yo te di todo lo que tenía

Y qué poco te valió el alma mía

Yo te di todo lo que tenía

Y qué poco te valió el alma mía…

Fotos: José Jorge Carreón / Ocesa.