Ciudad de México, México. Mijares brindó gala sinfónica festejando 40 años de carrera, en una reluciente producción extendida en el Auditorio Nacional este 14 de abril.
José Manuel Mijares Morán, conocido artísticamente como Mijares, hizo vibrar a los primeros acordes sinfónicos dando apertura en “Si me enamoro” y “No se murió el amor”.
Visiblemente conmovido, el cantautor rindió gratitudes por los festejos de sus 40 años de trayectoria y el décimo aniversario de su primer sinfónico realizado en el Palacio de Bellas Artes. Así lo expresó:
“¡Es increíble poder verlos aquí! ¡Gracias de verdad!”.
Estruendosos aplausos y clamores hicieron eco hasta el último rincón del pletórico coloso de avenida Reforma.
Al cobijo de la Golden Symphony Orchestra bajo la dirección del maestro Roberto Moreno, el recital avanzó hacia “Corazón salvaje”, “Poco a poco”, “Tan solo” y “Siempre”.
Entre luces multicolores, la reluciente producción edificó un escenario escalonado visibilizando a la orquesta y ensamble de músicos, enalteciendo la figura de Mijares.
Las plasmas trazaban acercamientos al artista de 68 años, engalanando con sus cánticos dando nota a la clásica “Baño de mujeres”, adicionando “Al final”, “El breve espacio” y “Ojalá”, en honor al cantautor y poeta cubano Silvio Rodríguez.
Sin pausas se escuchó “Si me tenías”, conmoviendo a los ritmos de “No hace falta”, al invitar a su gran amigo artístico Emmanuel.
Luego de la aclamada “Soldado del amor”, se dirigió un homenaje a la memoria de “El Príncipe” José José (1948-2019), delineando “Si me dejas ahora”, “Vamos a darnos tiempo”, “Desesperado” y “Preso”. A la lista de invitados se sumó Daniela Romo, cantando “Me alimento de ti”.
Mijares sorprendió elevándose en una plataforma inmersa al centro de las butacas del Auditorio Nacional, haciendo latir las emociones en “Amor”. Al retornar al escenario afinó “Te extraño” y “Acompáñame”, uniéndose con Yuri.
La presentación navegó hacia el ocaso a los ritmos de “Bella”, “Uno entre mil”, “Para amarnos más” y “El privilegio de amar”, compartiendo con su exesposa Lucero, siendo glorificados en poderosos alaridos.
Las multitudes estallaron de satisfacción por el magistral concierto sinfónico hasta el último acorde, elogiando a Mijares en cariños correspondidos.
Fotos: José Jorge Carreón / Ocesa.







