Moenia, mágica gala de synth pop en el Palacio de los Deportes

Ciudad de México, México. Moenia brindó mágica gala de synth pop conquistando por primera ocasión el Palacio de los Deportes, la velada de este 24 de septiembre en viaje por sus memorables éxitos e invitados especiales.

Emociones desborradas fulguraron desde los primeros pasos del líder Alfonso Pichardo, custodiado por sus inseparables compañeros en los sintetizadores, Jorge Soto y Alejandro “Midi” Ortega.

La apertura emprendió vuelo a los ritmos de “No hay fe”, “¿Cómo ves tú?” y “Terminales”, avanzando velozmente hacia “Déjame entrar” y “Juegos de amor”, en honor a la banda de rock Neón.

Entre luces multicolores y marejadas de láseres surcando el horizonte, diseñaron la reluciente producción. El paseo conceptual al estilo de Moenia enalteció la cultura electrónica, estilizando atmósferas futuristas de ensueño.

Los artistas fueron visibilizados en proyecciones en la pantalla colosal a telón de fondo y en el par de plasmas laterales, aderezando arte digital.

La presentación dio paso hacia “Consecuencias” y “Estabas ahí”. Como invitada especial emergió la cantante de pop María José para “No importa que el sol se muera” y “Fotonovela”.  

Luego de “La ecuación 1984”, convidaron a Gilberto Cerezo entonando “Lo que tú digas” y “¿A dónde van los muertos?”, este último tema original de su banda Kinky.

Con los ánimos encendidos, el líder Pichardo dedicó emotivas palabras de gratitud:

“¡Qué locura! ¡Qué agradecidos estamos con todos ustedes! ¡Gracias de verdad, porque es por ustedes que estamos aquí y que hemos llegado aquí! ¡Gracias!”.

Ensordecedores alaridos retumbaron en eco hasta el último rincón, halagando a la memorable agrupación mexicana de música electrónica surgida hacia 1992.

Sin pausas se consideró “Llegaste a mí”, “Lo prometí”, “La flama del amor” y “Lugares fantasmas”. El set incluyó “Prohibido besar”, “Clásico” y “¿En qué momento?”, acompañándose de The Wookies.

 En un ambiente de celebración y buena vibra, se rindió tributo a la legendaria agrupación británica New Order interpretando la clásica “Blue Monday”.

Astrales lucecillas de celulares flotaron luciendo pletórico el “Domo de Cobr”, resonando “Manto estelar”.

Incesantes coreos a todo pulmón imperaron de principio a fin, conmoviendo “Contigo estaré” y dando paso seguidamente a la cantautora Paty Cantú para “Estamos bien”.

El extenso set adicionó “No dices más” y “Ni tú ni nadie”, recordando a la memorable cantante Alaska.

Los Moenia sorprendieron elevándose en una plataforma al centro de la plancha del inmueble, observándoseles con unos cascos digitales, tocando “Summer Drive”, “Tú sabes lo que quiero” y “Mejor ya no”.

Navegando hacia el ocaso, retornaron al escenario principal para entregar “Morir tres veces” y “No puedo estar sin ti”. En cierre dorado obsequiaron “Ya no es así”, en un lienzo a telón de fondo dibujando clásicos videojuegos ochenteros.  

Alfonso Pichardo, Jorge Soto y Alejandro “Midi” Ortega, a los filos del escenario extendieron reverencias gratitudes, siendo cobijados por portentosos aplausos y clamores de satisfacción, por una mágica gala de synth pop.

Fotos: Liliana Estrada / Ocesa.