Ciudad de México, México. Enrique Bunbury hizo vibrar al Auditorio Nacional brindando mágica gala de rock este 12 de octubre, siendo la primera de una serie de presentaciones como parte de su “Nuevas Mutaciones Tour”.
Las pasiones desbordadas destellaron desde los primeros pasos del artista originario de Zaragoza, España, emprendiendo vuelo a los ritmos de “Creer que se puede creer” y “Un brindis al sol”.
Visiblemente conmovido por la portentosa recepción, el rockero de 59 años lanzó mensaje de bienvenida:
“¡Es un inmenso placer y un honor, volver a este escenario en el que tanto he disfrutado a lo largo de los años!”.
Ensordecedores clamores hicieron eco hasta el último rincón, luciendo pletórico el coloso de avenida Reforma, dando nota a “Te puedes a todo acostumbrar”, “Las chingadas ganas de llorar” e “Infinito”.
Se edificó un formato íntimo con público de pie a las fronteras del escenario, afortunados fans que gozaron de la cercanía de Bunbury. El espigado cantante se entregó de principio a fin, acercándose constantemente a sus enloquecidos fieles.
Entre luces multicolores, la producción brilló en relucientes pantallas dibujando el alucinante viaje conceptual de Enrique Bunbury, escuchándose “Cualquiera en su sano juicio (se habría vuelto loco por ti)” y “Cuna de Caín”.
La velada de rock fue aderezada por su excelente ensamble de músicos, integrándose por Luismi Huracán (percusiones), Ramón Gacías (batería), Jorge Rebenaque (teclados), Robert Castellanos (bajo), Álvaro Suite (guitarra), Jordi Mena (guitarra), Ana Belén Estaje (violín), José Miguel Pérez Sagaste (saxo y acordeón) y Javi García-Vega (trombón).
Los reunidos corearon a todo pulmón cada uno de los temas, enlistándose “La actitud correcta”, “Invulnerables”, “La sirena varada”, “Despierta”, “Alaska” y “La carta”.
El show se encaminó sin pausas, en una incesante catarsis delineándose “Porque las cosas cambian”, “Más alto que nosotros sólo el cielo”, “Parecemos tontos” y “De todo el mundo”, descendiendo de la tarima Bunbury para deleite de los presentes.
Navegando hacia el ocaso resonó la clásica “Maldito duende”, adicionando “El hombre delgado que no flaqueará jamás”.
El finiquito se avizoró al son de “Puta desagradecida” y “Desaparecer”, dando paso hacia el cierre dorado entonando “Lady Blue” y “La constante”.
Enrique Bunbury se enfiló a las orillas del tablado en reverencias gratitudes custodiado por sus músicos, siendo cobijado por marejadas de alaridos enloquecedores haciendo retumbar el corazón de su fanaticada.
La serie de presentaciones “Nuevas Mutaciones Tour” en el Auditorio Nacional sumará los días 15, 17 y 19 de octubre para complacer a sus fans.
Foto: Laura Villegas / Ocesa.













