Porter, ritual de mágico rock en el Auditorio Nacional

Ciudad de México, México. La agrupación tapatía Porter hizo vibrar anoche al Auditorio Nacional en un viaje de mágico rock por sus éxitos y una revisión hacia lo reciente de su discografía “Rituales”, aderezándose de invitados especiales.  

El estallido de emociones fue instantáneo a los primeros pasos de David Velasco (voz), Fernando de la Huerta (guitarra), Diego “Bacter” Rangel (bajo y sintetizadores), Víctor Valverde (guitarra y teclados) y Sergio Méndez (batería).

La presentación emprendió vuelo a los ritmos de “América”, “Cuxillo”, “Murciélago” y “Rincón yucateco”. Ante la delirante conexión, el líder vocalista David Velasco rindió gratitudes:

“¡Porter los ama mucho!”.

Los clamores y griteríos generalizados fulguraron hasta el último rincón del coloso de avenida Reforma, aclamando a la agrupación surgida hacia 2004 en Guadalajara, Jalisco.

El ambiente de buena vibra imperó de principio a fin, reuniendo a seguidores desde sus orígenes y una nueva oleada coreando a todo pulmón cada rola, incluyéndose “Guirnalda”, “Vaquero galáctico” y la clásica “Host of a Ghost”.

Entre luces multicolores surcando el horizonte, la reluciente producción diseñó atmosferas astrales proyectadas a telón de fondo en lienzos de arte digital alucinantes destellando en las miradas. Adicionalmente las plasmas laterales daban visibilidad a los músicos en acción.

La velada de rock avanzó hacia “La China”, “Seres superiores” y “Cachito de galaxia”, convidando a la cantautora española Ana Torroja.

Sin pausas resonó “M bosque”, “La sombra del amor”, “Trueno”, “Respuesta sensorial”, “El ego de un fantasma” y “Palapa”, acompañándose del buen Macario Martínez.

Sobrevolando “Pájaros” y “Cuervos”, tras una breve pausa afilaron el ocaso moviendo los corazones en “¿Qué es el amor?”, “Una carita de ángel” e “Himno eterno”, detonando la locura al resonar “Espiral”, compartiendo con Fedelobo y Criss Martell.

Y empiezo a pensar, y empiezo a pensar

Sin ti ya no hay más, sin ti ya no hay más

Sin ti no quiero ya

Que empiece el proceso celular…

Navegando hacia el finiquito se consideró “Para ya” y “Mamita santa” en compañía de Majo Aguilar. El cerrojazo dorado inexorable fue firmando al son de “Huitzil, descendiendo del escenario David para deleite del público afortunado al frente y retornar custodiado de todos los Porter a los filos del tablado, rindiendo reverencias gratitudes. La catártica satisfacción de los fans les glorificó por el ritual de mágico rock hasta el último acorde.  

Crédito Fotos: Liliana Estrada / Ocesa.