Caifanes, ritual de rock en el Estadio GNP Seguros   

Ciudad de México, México. La banda Caifanes brindó poderoso ritual de rock en el Estadio GNP Seguros este sábado 11 de julio ante 65 mil almas, en un viaje de orgullo patrio honrando a la selección mexicana de futbol, significando una mágica velada por sus éxitos y consignas.

La presentación dio apertura observándose en las pantallas: “¿Y si, sí?”, frase utilizada recientemente por la afición mexicana para animar de optimismo a la selección mexicana de futbol; al tiempo de proyectarse: ¡Pongan Caifanes!”.

Con las pasiones desbordadas se emprendió vuelo a los ritmos de “Aquí no es así”, emergiendo los integrantes portando la playera de la selección nacional: el vocalista Saúl Hernández, el baterista Alfonso André, el tecladista y saxofonista Diego Herrera, el guitarrista Rodrigo Baills y el bajista Marco Rentería.

Velozmente se afinó “Para que no digas que no pienso en ti”, “Debajo de tu piel” y “Miedo”. El líder Saúl dio bienvenida:

“¡No tenemos palabras para agradecerte que estés aquí! ¡Lleno total! ¡Seguimos haciendo historia juntos! ¡Muchas gracias! ¡El aplauso es para ti!”.

Portentosos alaridos cobijaron a la agrupación cuya primera tocada aconteció un 11 de abril de 1987, en el escenario del legendario Rockotitlán.

El recital avanzó hacia “Aviéntame”, “Miércoles de ceniza” y “Viaje astral”, dedicándola al poder femenino visibilizando en las plasmas a ilustres figuras culturales: Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), Rosario Castellanos (1925-1974), Inés Arredondo (1928-1989), Elena Garro (1916-1998), Elena Poniatowska, Margo Glantz y Valeria Luiselli, entre otras.

Honraron a las madres buscadoras tocando “Antes de que nos olviden”, conmoviendo a las multitudes en comunión, dando paso hacia “Nada” y “Los dioses ocultos”.

Entre luces resplandecientes, la producción relució por una colosal pantalla a telón y un par de laterales, estilizando acercamientos a los músicos en acción, entonando “Y caíste”, “Dime de un amor que no ha sufrido” y “De noche todos los gatos son pardos”.

Sin pausas se enlistó “Perdí mi ojo de venado”, “Cuéntame tu vida”, “Mátenme porque me muero”. “Nubes” y “Viento”.  

La emotividad fulguró en “No dejes que…”, sorprendiendo al convidar a Zoey Hernández (hija de Saúl), Mariano Herrera (hijo de Diego) y Julián André (hijo de Alfonso), siendo aclamados por un público multigeneracional.

Acudió a la celebración desde los fieles coetáneos, nuevos adeptos juveniles y familias con sus pequeños hijos, todos coreando a todo pulmón cada una de las rolas, incluyéndose “Afuera”, en ficticio adiós.

El retorno fue instantáneo, sobrevolando “Ayer me dijo un ave”, “Nos vamos juntos” y “Te lo pido por favor”, en tributo a “El Divo de Juárez” Juan Gabriel (1950-2016). 

Navegando hacia el ocaso, en cierre dorado consideraron las clásicas “La célula que explota” y “La negra Tomasa”.

Los Caifanes a los filos del escenario rindieron reverencias gratitudes, cobijados por estruendosos aplausos y aullidos de satisfacción, haciendo vibrar el pletórico Estadio GNP Seguros en una velada inolvidable de rock.

Fotos: Lulú Urdapilleta / Ocesa.